LaGuiriGranaina
Chiara y Violeta se conocen por casualidad durante unas vacaciones en una ciudad que no es de ninguna de las dos. Ambas están atrapadas en trabajos que no las representan: Chiara es abogada, aunque sueña con ser cantante; Violeta es contable, pero anhela dedicarse a la pintura. Al no conocerse de antes ni esperar volver a verse, se permiten ser auténticas, sin fingir.
Durante un día juntas recorren la ciudad, se animan mutuamente a hacer lo que siempre postergan y se convierten, sin notarlo, en el refugio de la otra. Sabiendo que deben separarse, Chiara invita a Violeta a quedarse un día más usando un billete de tren que no iba a utilizar. Ese día extra les permite atreverse a besarse y a dejar una huella imborrable.
Antes de despedirse, prometen reencontrarse una vez al año, cada vez en un país distinto. A lo largo de los años, cumplen la promesa: se reencuentran, crecen, persiguen sus sueños y se acompañan a la distancia con mensajes y recuerdos. Sus encuentros anuales se convierten en el motor que las impulsa a vivir con más valentía y a acercarse, poco a poco, a la vida que realmente desean.