ruedoreKun
Kazuma por fin decide dejar de jugar a "más que amigos y menos que amantes". Quiere algo serio, real... y cuando Megumin -por miedo, por orgullo, por no sentirse lista- vuelve a poner el "todavía no", él hace lo impensable: termina la relación. Sin gritos. Sin drama. Solo esa frase que corta peor que cualquier Explosión.
Megumin se queda con la sonrisa rota y el corazón hecho cenizas, demasiado tarde para admitir que el "después" era su forma torpe de decir "sí".
Pero la mansión no queda en silencio.
En una habitación cerrada, lejos del mundo, Darkness lleva semanas escondida, devorada por cartas de matrimonio que llegan como plagas desde todos los reinos, ahora que el grupo del héroe derrotó al Rey Demonio. Está al límite... y entonces escucha la noticia: Megumin dejó libre a Kazuma.
Algo se quiebra. Algo despierta.
Darkness sale de su encierro con una sola idea ardiendo en la cabeza: si el destino por fin le abrió una puerta... ella no va a dejar que nadie se la cierre. Esta vez no. Esta vez, Kazuma no se le escapa. Aunque tenga que arrastrarlo "con amor", con locura... o con cadenas.