Lichisandro
Este poemario no nació para olvidar,
sino para recordar con melancolía
lo bonito que fue creer que me amabas.
No escribo para que regreses,
ni para que me entiendas.
Escribo porque fuiste un sueño que viví despierto,
porque tu forma de existir me hizo sentir especial,
aunque nunca lo dijeras con palabras.
Cada verso que encontrarás aquí
es un pedazo de lo que sentí en silencio,
un intento de capturar esa felicidad ingenua
que me abrazaba cada vez que pensaba:
“tal vez… también me ama”.
No fue real, lo sé.
Pero me hizo feliz creerlo.
Y eso, por sí solo,
vale la pena escribirlo.