KOYAMANG04
Choi San fue sentenciado a cinco años de prisión por el homicidio involuntario de su exnovia, tras una pelea que se salió de control. El mundo lo condenó. La justicia no lo escuchó. Y en la prisión, su apariencia delicada y su cabello rubio lo convirtieron en presa fácil.
Hasta que conoció a Choi Jongho, su compañero de celda: un hombre frío, cubierto de tatuajes, condenado por asesinar a sus propios padres.