Jaqueneli
Desde que existo, he visto mundos nacer y morir, civilizaciones levantarse y caer... y nunca había sentido algo así.
Tikal, la echidna de corazón puro, confió en mí cuando nadie más lo hizo. Ahora, en mi santuario, rodeada de agua, árboles y luz eterna, ella me enseña lo que significa cuidar, proteger... y amar.
Pero incluso un dios del caos aprende tarde que amar implica riesgo. Cada instante junto a ella es un milagro y una amenaza. La eternidad puede ser nuestra, o puede reclamarnos al olvido.
Una historia de ternura, fe y amor que trasciende el tiempo, donde la distancia entre lo divino y lo humano se reduce a un suspiro, un roce... una mirada que lo cambia todo.