antolovsk
Tsukishima Kei siempre ha sabido debatir sin perder la calma y sin consciencia.
Tú demuestras que la consciencia es más importante que su dignidad.
Se conocen en un torneo escolar y vuelven a encontrarse los sábados en el preuniversitario, sentados demasiado cerca para venir de mundos tan distintos: él, desde un colegio particular; tú, desde el Liceo 1.
Entre argumentos, silencios incómodos y micros llenas, descubren que no todas las diferencias se ganan discutiendo... y que algunas brechas no se cruzan sin escuchar primero.