atzrainie
- Reads 711
- Votes 115
- Parts 15
Despertar con dolor de cabeza no era nada nuevo. Hacerlo en un puerto que no reconocía, con la ropa empapada y sin recordar cómo había llegado hasta allí, ya era otra historia.
Aun así, podría haber sido peor. Podría haber estado muerta.
En vez de eso, estaba de pie en medio de un puerto que no me decía nada, sin dinero, sin respuestas y con la incómoda sensación de que todo iba... mal.
Fue entonces cuando lo vi, un barco difícil de ignorar. Demasiado grande, con telas oscuras alzándose sobre la cubierta como si fueran carpas de circo. Una invitación que nadie parecía cuestionar.
La gente subía sin pensarlo demasiado. Reían, comentaban, se dejaban llevar. Como si no hubiera nada raro en ello. Y quizá no lo había. Quizá solo era un espectáculo más. Uno de esos que prometían no olvidarse jamás.
Y, quizás... eso será precisamente lo que ocurra.