Lapinku-chan
Bailar, luces, glamour, gritos, vitoreo, gemidos, dinero, su mirada penetrante vigilando desde la última fila de asientos, aquel humo embriagador casi hipnótico, un poco afrodisiaco, un poco adictivo. Cámaras, demonios fornidos que penetran, que gimen, que se corren, agotamiento y mucho sudor. Horarios estrictos, prostitución, hombres violentos, mujeres, Valentino. Sangre golpes, gritos, sufrimiento, dolor, tristeza, añoranza, amor. Así se podía resumir un día de Angel dust. La estrella porno más famosa en aquel infierno y del círculo del orgullo. Un lugar que no tiene reglas, donde la gente se deja llevar por sus más bajos instintos. Se drogan, matan, asesinan y ejercen prostitución. Y lo peor de todo el asunto es que a nadie le importaba.