Kieran_Arkady
La desaparición de Klein Moretti debería haber sido el final.
Leonard Mitchell siempre creyó que podía soportar la pérdida. Se convenció de que Klein no era más que un compañero de trabajo, un colega entre tantos en una vida acostumbrada a la violencia, la incertidumbre y las despedidas sin nombre. Sin embargo, cuando el silencio se volvió definitivo y la figura de Klein dejó de aparecer incluso en sus recuerdos cotidianos, Leonard comprendió demasiado tarde que el vínculo que los unía había sido más profundo, más íntimo. . . y dolorosamente irreconocido para él mismo.