SereneideLysa023
Los humanos estaban muriendo lentamente, la destrucción estaba llegando a cada pequeño rincón de la tierra de los humanos.
A Daemon no le importaba.
No le importaba nada desde que había oído los gritos de su hijo, Jacaerys, rogando y suplicando por él, por ayuda, para que él lo salvara de aquel secuestro que no pudo evitar.
No, nada le importaba.
Todos entenderían lo que la furia de un padre podía hacer.