ludni4ever
La noche era un lienzo de sonidos y emociones. Luca tocaba el bajo como si su alma fuera un río de fuego. Daniel lo observaba, atraído por la llama que ardía en sus ojos. Cuando sus miradas se encontraron, el tiempo se detuvo, y la música se convirtió en el silencio que precede al destino.
#171-gayromance (28/04/25)