AnnAbbot07
Como si el mundo no hubiera sido ya suficientemente cruel con Jack Abbot -tras perder una pierna en el ejército y enterrar a su primera esposa- la vida decidió ponerlo a prueba una vez más justo cuando finalmente había encontrado la paz con Samira Mohan.
Estaban en su mejor momento. Ella, médica adjunta. Él, supervisor del turno de noche. Un hogar construido entre la investigación, turnos interminables y promesas susurradas al amanecer.
Todo iba bien hasta que empezaron los dolores de cabeza. La leve confusión. Los silencios incómodos. El diagnóstico fue implacable: glioblastoma multiforme.
Su mayor temor siempre había sido dejar a Samira sola. Ahora ese temor tenía nombre y fecha de caducidad. En el mejor de los casos, le quedaban doce meses. En la realidad médica: seis.
Así que Jack tomó una decisión imposible: guardar el secreto, fingir que todo era normal y convertir esos últimos meses en los más felices de sus vidas. Viajes. Risas. Rutinas compartidas. Amor multiplicado.
Y cuando ya no podía quedarse, dejaba cartas.
Porque si no podía salvarse a sí mismo, al menos salvaría a la mujer que amaba.