Bl_tu_Patron
Barcod estaba convencido de que aquel viaje al bosque había sido una pésima idea. Su hermano mayor, Apo, prácticamente lo había obligado a salir de casa con la excusa de que necesitaba descansar de la universidad. El lugar era hermoso, con árboles enormes, un arroyo cristalino y un lago donde podían bañarse, pero Barcod solo podía pensar en todo el trabajo que había dejado pendiente. Mientras acomodaban la carpa, Apo le aseguró que debía relajarse y disfrutar un poco de la vida. Barcod suspiró y le preguntó si al menos había llevado comida. Cuando Apo respondió que había comprado mortadela ahumada, Barcod lo miró horrorizado y le preguntó por qué no había comprado atún. Según él, si había osos en el bosque, el atún era mucho menos peligroso que una mortadela cuyo olor podía llegar hasta otro estado.
Apo se rio y le aseguró que no pasaría nada. Después de todo, el bosque estaba controlado y solo había algunos animales salvajes. Durante unas horas todo transcurrió con normalidad, hasta que, al regresar del lago, un aullido atravesó el bosque. Los dos hermanos se quedaron quietos. Otro aullido respondió desde más lejos y luego varios más comenzaron a escucharse entre los árboles. Barcod no necesitó que nadie