limlovsmaxley
Después de que Max besara a Bradley en un tonto juego de botella, todo cambió.
Lo que debía ser una simple diversión terminó dejando a Max peligrosamente atraído por el rubio; aquel beso lo había atrapado. Había algo en la forma en que Bradley lo había tomado, en cómo lo había devuelto sin pensarlo, que lo dejó marcado.
Max se descubrió preso del recuerdo de sus labios, de la intensidad inesperada, de lo bien que Bradley besaba.
Bradley, por su parte, insistía en que no quería nada que ver con él.
Que había sido un error.
Que todo seguiría igual.
Y aun así, con el paso de los días, Max no podía ignorar lo obvio:
a Bradley ya no le importaba que Max arruinara su vida.