adriphtu
Shi-woo, o por lo menos, así se llamaba en esta vida, recordaba sus vidas pasadas, todas sus vidas pasadas, pero la única que no recordaba era su primara vida...
En su vida número 18, conocio un chico pelo negro, un poco enano y un poco rebelde, Woo, quedó encantado con este niño. Lo conoció por una amiga de su mamá, que la tuvo que acompañar a la casa de esta para ver algunos libros que nesecitaba su madre, y vio a este niño pelinegro nadar en la piscina, sintiendo algo que no había sentido hace muchas vidas...
Hasta que algo sucedió...
Siempre, pero siempre te encontraré, Hwang Hyunjin.