lxt_mv28
Ser una Brooke nunca fue solo un apellido.
Fue una promesa, y al mismo tiempo, una carga
En el mundo mágico, el apellido Brooke no se pronunciaba a la ligera, representaba poder, y expectativas que no admitían errores.
Mantener ese legado no era una opción; era una obligación que pasaba de generación en generación de una forma silenciosa, pero sobre todo pesada.
La familia Rosewood, en cambio, entendía la magia de otra forma. Ellos son reconocidos y admirados en Francia, los Rosewood jamás necesitaron rigidez para sostener su nombre, más bien son reconocidos por su gentileza y sobre todo por su inteligencia.
Jade Elizabeth Brooke creció entre esos dos mundos. Ella tiene muchos sueños; quiere cumplir, destacar, ser suficiente... incluso cuando no estaba segura de qué significaba realmente eso.