Nemuragg
Hay batallas que no dejan moretones visibles.
Aiden dejó de sentir el mundo hace meses.
Elia aprendió a sobrevivir en una casa donde el silencio pesa más que las palabras.
No se conocen en su mejor momento.
Se encuentran cuando ambos están aprendiendo a no romperse del todo.
Entre ensayos después de clases, madrugadas llenas de mensajes que empiezan con "¿estás despierto?" y confesiones que tiemblan en la garganta, descubren algo peligroso: es más fácil sostener a alguien más que enfrentarse a uno mismo.
Pero el amor no es una cura.
Y nadie puede salvar a quien no quiere quedarse.
Aprender a no desaparecer es una historia sobre depresión, duelo y el miedo a crecer.
Sobre dos adolescentes que tocan fondo... y deciden, poco a poco, intentar subir.
No es una promesa de eternidad.
Es una promesa de intentarlo.
Advertencia: Esta historia aborda temas como depresión, duelo y ansiedad. Se recomienda discreción del lector.