nicoterch
Unas vacaciones que prometían ser completamente rutinarias. O al menos lo eran hasta que Enzo pisó el complejo y cruzó la primera mirada con Julián, uno de los pibes del staff que andaba trabajando en el predio.
Bastó una conversación casual bajo el calor de la tarde para que la dinámica entre los dos se saliera de libreto. Lo que empieza con encuentros disimulados a la vista de todos termina transformándose en algo mucho más denso, impulsivo y difícil de controlar a puertas cerradas, donde la provocación constante y una química sin filtro se vuelven la única regla.