Giselle_gonzales
El amor entre Gilberto y Lamine parecía inquebrantable, pero con el tiempo la relación se fue desgastando. Cuando Gilberto quedó embarazado a los 17 años, Lamine decidió marcharse y lo dejó solo para enfrentar el embarazo y la crianza de su hijo. Tres años después, Gilberto ya había aprendido a vivir por su pequeño, hasta que conoció a Armando. Poco a poco, entre conversaciones, apoyo y momentos compartidos, ambos se enamoraron. Para Armando, el pasado de Gilberto nunca fue un obstáculo: no le importaba que tuviera un hijo, porque también estaba dispuesto a querer al niño como parte de su vida.