_-_dragat_-_
Tommy conoce historias -criado con ellas, arrullado por las voces de sus padres bajo la suave luz de su lamparita- y por eso sabe cómo debe terminar su historia. Está destinado a trabajar hasta que sus huesos se astillen bajo el peso de los años, sus rodillas rígidas por la edad, sus ojos nublados por cataratas. Está destinado a servir como el joven soldado de Dream, leal como un sabueso, atado por la sangre hasta que el amo caiga, y quizás incluso más allá de la tumba. Está destinado a desvanecerse en un pequeño y cansado final, una sombra con forma de niño bajada sin nombre a un ataúd envuelto en guirnaldas marchitas. Está destinado a avanzar, segundo a segundo, hacia el silencio.
En cambio, él está aquí, con el corazón envuelto en manos cálidas y tiernas. Un corazón rosado, pequeño y apreciado, acunado como si fuera algo precioso. Amado. Y la historia no comienza con una coronación ni con un beso bajo la luz de la luna, no. Comienza con sangre en el suelo de un almacén.
Eso al menos es normal.
O: Cualquier otro fic de revelación de la edad, pero con una cantidad ridícula de imágenes cósmicas y cursiva.
[Traducción con permiso del autor]