nicolascarvajalrivas
Lily Parker solo fue al partido porque Sadie Morgan, su mejor amiga, no aceptaba un no como respuesta.
Su plan era sencillo: sentarse en las gradas, tomar limonada, mirar su celular y esperar a que el partido terminara.
Pero entonces una pelota sale disparada hacia el público.
Tyler Anderson, el chico estrella de los Harbor Hawks, corre para atraparla, tropieza con la baranda y termina cayendo sobre Lily frente a medio estadio, derramándole la bebida encima.
Humillante. Pegajoso. Imposible de olvidar.
Lily está segura de que ese será el momento más vergonzoso de su verano.
Hasta que Tyler le envía una disculpa escrita en una pelota firmada.
Después llega un mensaje.
Luego otro.
Y, sin darse cuenta, Lily empieza a conocer al chico detrás del uniforme: uno que no parece tan perfecto como todos creen, que mira el mundo de una forma distinta y que quizá también está intentando descubrir quién quiere ser.
Entre partidos, bromas, fotografías, mensajes nocturnos y un verano que avanza demasiado rápido, Lily tendrá que decidir si algunos accidentes están hechos para arruinarte el día... o para cambiarlo todo.
Un perfecto accidente es una historia juvenil romántica sobre esos encuentros inesperados que no buscabas, pero que terminan siendo imposibles de olvidar.