azazzzz2007
Morir una vez ya había sido suficiente experiencia traumática.
Reencarnar en el mundo de definitivamente empeoró las cosas.
Ahora atrapada en el Tokio de los noventa, rodeada de delincuentes juveniles, peleas absurdas y personas con una preocupante falta de instinto de supervivencia, solo había una meta importante: no involucrarse en la historia.
Lástima que eso dejó de ser opción desde el momento en que encontró a un chico tirado en un parque, medio muerto y sonriendo como idiota.
no parecía una leyenda. Parecía alguien a dos golpes de conocer a Dios.
Y aun así, poco a poco, terminó arrastrándola al caos de las motos, las peleas callejeras y un grupo de adolescentes emocionalmente inestables que, de alguna manera, empezaron a sentirse como familia.
El problema es que ella conoce el futuro.
Y mientras más se encariña con ellos, más aterradora se vuelve una simple pregunta:
¿Cómo se supone que salvas a personas que estaban destinadas a destruirse?