hansvett
El maestro de historia, Ꮇark ᥕebber, es intimidante, sin embargo, es un encanto . Algunos y tal vez muy pocos adolescentes hormonales diran y elogiaran su aspecto firme incluso encontrándolo ardiente. Pero nadie más que los otros prefectos confirmarán estos halagos y albures que el maestro recibe indirecta o directamente, sobre todo si le preguntas al otro Maestro Webber, el de la clase de literatura. Sebastian, el hombre alemán sin duda grito lo encantador que era en el baño el lunes después de la escuela.