haydeesakura
El Hotel Hazbin siempre había sido un lugar de ruidos estridentes: explosiones de redención, gritos de pecadores y la constante estática que emanaba de la presencia de Alaia, conocida como Alastor, el Demonio de la Radio. Pero desde que ella cruzó el umbral, el silencio se convirtió en una enfermedad. Lilith no caminaba, flotaba; y con cada paso, el reino que ella creía haber compartido con el Rey del Infierno se desmoronaba como un castillo de arena.
Alaia ajustó su monóculo, sintiendo que su sonrisa le pesaba más que su propia sombra. Buscó a Lucifer en la biblioteca, esperando encontrar al hombre que le susurraba secretos entre risas prohibidas, pero solo encontró a un soberano recuperando su corona. El aire olía a manzanas dulces y a una despedida que todavía no se pronunciaba...
Aquellos ojos llenos de picardía y diversión, reflejaban un vacío, una oscuridad. Tres palabras bastaron para romper el corazón de una demonio. No fue un insulto ni una orden, fue la mención de una cadena que el mismo acepto ponerse... y lejos de ella.
꒰ ͜͡➸ Divergencia casi canónica.
꒰ ͜͡➸ Los personajes de Hotel Hazbin no me pertenecen.
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𝐎𝐍𝐂 - Disparador 168: "Tres palabras bastaron para romperle el corazón".