VAxxen
Aitana Ferrer tiene muy en claro las cosas que detesta con su vida. Y es por eso que lo tiene en una lista, muy detallada:
1. Voleibol.
2. Que le despierten por las mañanas.
3. Pedro Arias.
El primer punto va con sus buenas razones (según ella). Detesta que su casa sea un museo de ese molesto deporte y que en cada esquina se encuentre con medallas de sus padres, fotos de sus antiguos equipos y los nuevos trofeos de sus hermanos que han decidido seguir ese camino.
Su segundo punto es el valido, ¿a quién en su sano juicio le gusta despertarse de mañana? La única persona que conoce que le gusta hacer ESO, es al idiota de su hermano Mateo, mejor conocido como su gran grano en el culo.
El punto tres es lo que logra hervir su sangre cada día. Pedro Arias. Ese chico puede ser el más popular en su colegio (algo que para ella es un gran misterio, ya que le conoce desde que era un crio que lloraba sobre el regazo de su madre), sin embargo Pedro es más que eso, para Aitana, es un traidor de primera que se olvidó de todos ellos por un poco de atención de desconocidos.
Todos sabemos que odiar es más fácil que solucionar. Y que además, Pedro Arias, en su diccionario personal no lleva la palabra solucionar. En pocas palabras se trata de un idiota, orgulloso y egocéntrico que se esconde detrás de un irritante sarcasmo. Ella sabe que verle significa llevar un gran dolor de cabeza por el resto del día, por eso mismo decide ignorarle a tiempo completo. Pero una mañana donde Aitana llega de malhumor al colegio y se encuentra con él, y su actitud tan petulante, hace que descargue toda su ira contra Pedro, humillándole delante de todo el colegio.
Y ahí es donde comienza su problema: Él no va a dejarle en paz. Aitana lo sabe. Después de todo, lo conoce más que nadie en el mundo y tener una nueva impresión de él, para ella es imposible.