aleckniev
¿Ya lo pensaste?
De nuevo, ese perro radiante, con patrones sobre su pelaje y ojos dorados, lo miraba. La herida seguía abierta después de las innumerables veces que había hecho la misma pregunta al ser de ojos plateados y piel morada oscura, salpicada de pequeñas pecas brillantes, como si fueran sus propias estrellas.
-Dogday... deja de rogarle. Le has preguntado por los últimos siglos y su respuesta sigue siendo la misma -dice un aburrido Bubba, observando el espectáculo que se repetía cada vez que los planetas se alineaban y había reunión con Galaxia.
El morado suspira, volviendo a centrarse en el perro.
No quería responder lo mismo... pero no tenía opción.
-Contéstame, mi Luna... porque si no me contestas ahora, me temo que podría perderte para siempre... -dijo el Sol, mientras una lágrima dorada escapaba de sus ojos.
-No lo sé... solo... dame tiempo...
-¿Cuánto tiempo te llevará saber si quieres amarme y casarte conmigo, mi amado? ¿Cuánto más tengo que esperar?