jackxreddie
Felix siempre fue la calma de Hyunjin -su risa después del caos, su hogar después del cansancio de los días, su refugio cuando todo dolía más de lo que debía. Pero cuando los silencios empiezan a pesar más que las palabras, y el amor se convierte en una herida que ninguno sabe cómo curar, Hyunjin se da cuenta de que amar también puede doler más que perder.
Felix, que siempre habló con luz, comienza a apagarse. Hyunjin, que siempre pintó con las manos temblando, ya no sabe si el arte puede salvarlo.
Y entonces llega el adiós -uno que no es un portazo ni un grito, sino una carta arrugada con olor a lágrimas y tinta.
La historia sigue a Hyunjin intentando vivir después de Felix, intentando entender cómo algo tan puro puede volverse tan insoportable. Pero en cada trazo, en cada canción, en cada amanecer, el peso del adiós sigue ahí... recordándole que algunas almas se quedan aunque sus cuerpos se hayan ido.