Yo siempre decía que la belleza de Amelie era de otro mundo, pues no era bella, era como el arte, estrafalario y diferente al inicio, pero bastaba con mirar sus detalles para darse cuenta de la belleza que poseía.
Giselle ha estado enamorada de Arthur desde que tiene memoria.
Arthur es un chico muy guapo y talentoso.
Conforme Giselle crece, su enamoramiento aumenta y su autoconfianza disminuye.
El amor no siempre tiene un final feliz; a veces el ser autárquico y seguro de sí, es una mejor recompensa.
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