CrissCamposs
Belinda aprendió desde niña que el amor puede doler. Creció en una casa donde los gritos eran más frecuentes que los abrazos, donde la inestabilidad de su madre y el silencio de su padre convertían cada noche en un campo minado. Aquel pasado no desapareció; solo se volvió un susurro persistente bajo la piel, una sombra al borde de la memoria.
Ahora, cuando cree haber construido una vida lejos del caos, la oscuridad empieza a deslizarse de nuevo en su presente: miradas que siente, aunque no vea a nadie, señales que no logra explicar, la constante y sofocante sensación de que algo -o alguien- espera el momento preciso para acercarse. El miedo ya no es un recuerdo, es una presencia que respira demasiado cerca.
En medio de esa inquietud aparece Izan Valdés, tan inevitable como peligroso, con un apellido que pesa más de lo que parece y una atracción que arde incluso cuando todo alrededor comienza a desmoronarse. Porque hay historias que no aceptan el olvido y heridas que no cicatrizan, solo esperan el momento adecuado para abrirse otra vez en la oscuridad.
«Belinda. Demasiado Rotos Para Olvidar» es una historia sobre el dolor que no se nombra y un amor que no promete salvar, pero que se atreve a quedarse.