ElennMin
Todo el país conocía su nombre. Vegeta. Ladrón. Estafador. Prófugo. El hombre que había escapado de prisión dos veces.
Durante años la policía lo persiguió sin éxito y durante años desapareció una y otra vez, como un fantasma, como una maldita sombra. Pero toda historia llega a un punto de quiebre, y aquella noche, finalmente, lo atraparon.
Las noticias explotaron, los periódicos celebraron y la gente aplaudió. El criminal más peligroso del país había caído. El caso estaba cerrado. O al menos eso creían todos.
Todos menos una persona.
Porque mientras el resto del mundo ya lo consideraba condenado, una joven abogada observaba la fotografía de su arresto en silencio. Cubierto de suciedad, esposado, rodeado de policías... y aun así, sonriendo.
-No tiene sentido -murmuró Bulma Brief.
Tomó el expediente, lo cerró y se puso de pie. Tal vez fuera culpable, tal vez el caso estuviera perdido, tal vez defenderlo fuera una locura, pero incluso un hombre como Vegeta tenía derecho a ser escuchado. Y Bulma pensaba ser la primera persona en hacerlo.
Sin saber que aquella decisión estaba a punto de cambiar sus vidas para siempre.