SabakunoAmbar
- مقروء 4,556
- صوت 643
- فصول 20
Rin e Isagi seguían clavados en su tema pendiente. Rin, con los brazos cruzados y la mirada fija en las gradas donde Isagi intentaba hacerse pequeño detrás de Reo, soltó un bufido que resonó en los micrófonos.
-No es justo que a ese animal lo haya mandado a viajar por el mundo.
La palabra "animal" salió con tanto cariño venenoso que hasta Isagi se rio nervioso desde su asiento.
Bachira, siempre aliado del caos, se sumó de inmediato, inclinándose hacia Rin como si fueran conspiradores.
-¡Siii! Ahora que nos pague las vacaciones. ¡Que pague él!
Rin asintió con gravedad solemne, como si acabaran de firmar un tratado internacional.
-Vacaciones a Dubái.
Bachira abrió los ojos como platos, emocionado.
-¿Nos vamos a Europa?
Rin parpadeó una vez. Dos veces. La expresión de incredulidad era tan pura que las cámaras la captaron en primer plano.
-Dubái, Bachira. Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
Bachira se quedó pensando un segundo, con el dedo índice en la barbilla.
-Siii, pero nosotros en el Caribe y que Isagi se quede en Japón sufriendo con el calor húmedo.
Rin se llevó una mano a la frente, como si le doliera físicamente la conversación.
-Bachira... Dubái no queda en Centroamérica.
Bachira lo miró con esa inocencia letal que solo él podía tener.
-Pero quita esa cara, Rin-Rin. Si nos vamos a Dubái hay que empacar la ropa de invierno. Nos vamos a un lugar con nieve, ¿no? Montañas nevadas, chimeneas, chocolate caliente...
Rin lo interrumpió con voz de profesor de primaria que ya ha perdido la paciencia.
-No. No, no, no. En Dubái no hay nieve. Está lleno de arena. Arena y arena y mucho sol. Te vas a rostizar como pollo al horno. Vas a quedar como un camarón gigante.
Bachira se encogió de hombros, despreocupado, y apoyó la barbilla en la mano con una sonrisa soñadora.