bakudeku-dekubaku
El mundo en el que Katsuki creció no era un lugar neutral. Las castas lo regían todo: dictaban quién mandaba y quién obedecía, quién pertenecía a la cima y quién debía adaptarse en las sombras. Los Alfas dominaban las calles, los gobiernos y hasta el silencio incómodo de los pasillos escolares; los Omegas cargaban con la vulnerabilidad de ser deseados y perseguidos; y los Betas, invisibles a ratos, decidían si alinearse con la fuerza o con la resistencia.
En medio de esa jungla social, Katsuki no era un Alfa cualquiera. Su presencia se sentía antes de que siquiera hablara. El aire se tensaba a su alrededor, los instintos ajenos reaccionaban sin permiso, y cada mirada se desviaba hacia él como atraída por una fuerza invisible. Había algo en su manera de caminar, en la calma con la que ocupaba los espacios, que lo hacía diferente.
-¡¡FBI, nadie se mueva!!
•••
Izuku no era un criminal. Era un joven Omega brillante, formado como cirujano y con conocimientos de química que lo habían llevado lejos en su carrera. Pero su talento lo convirtió en objetivo. Fue secuestrado por uno de los carteles más poderosos y obligado a usar sus manos y su mente para servirles: operaciones clandestinas, drogas experimentales, curar a heridos de balas sin descanso.
Su vida se volvió una prisión sin barrotes, vigilada día y noche, marcada por la amenaza de muerte si se negaba. Cada día trabajaba con precisión, pero con un nudo en el estómago: sabía que no era más que un esclavo útil, y que cuando dejara de serlo, lo desecharían.
Su salvación llegó el día que por fin fue encontrado por la FBI
Dos años.. fueron dos años... pero se sintió una eternidad...
-¡¡FBI, nadie se mueva!!
Por fin llegaron... y perdió la conciencia.
Katsudeku
Mundo omegaverse.
Disfruten!!