wylergalpinaddams
Jericho se pudre en silencio mientras diez cuerpos mutilados aparecen uno tras otro, como si alguien estuviera dejando un mensaje escrito en carne. La policía está perdida. El miedo huele fuerte. Y en medio del caos, el detective Tyler Galpin se sumerge en un bar clandestino donde las sombras pesan más que el aire.
Allí encuentra a una bailarina enmascarada, una mujer cuyos movimientos son demasiado precisos, cuyos ojos no sienten miedo... y cuya presencia deja una sensación de peligro que se pega a la piel. Tyler no sabe quién es, pero algo en ella lo desarma y lo inquieta al mismo tiempo.
Días después, la ve de nuevo. Sin antifaz. Sonrisa tranquila. Voz suave.
La nueva maestra de su hija.
La mujer que parece incapaz de matar siquiera a un insecto.
No la reconoce.
No sospecha nada.
Y ese es su error.
Porque Merlina Addams no es una víctima, ni una ciudadana inocente.
Llegó a Jericho huyendo de un pasado lleno de sangre, y está dispuesta a seguir dejando cadáveres para mantener su libertad.
Es meticulosa.
Es paciente.
Es invisible cuando quiere serlo.
Y ahora... ha puesto sus ojos en Tyler.
Mientras él intenta resolver la investigación y mantener a flote un matrimonio que empieza a resquebrajarse, ella lo observa desde las sombras, esperando el momento perfecto para atraparlo en su red.
En Jericho, los monstruos no se esconden debajo de la cama.
Trabajan en las aulas.
Bailan en los bares.
Y llevan ojos capaces de mentir mejor que cualquier palabra.