AshleyMoa
Desde que Timothée Chalamet puso un pie en el paddock de Fórmula 1 como invitado especial en el Gran Premio de Mónaco, todos pensaron que iba por puro glamour... hasta que su mirada se cruzó con la de Lando Norris.
El actor, estrella de Hollywood, pasó completamente de las cámaras, de los autos, incluso de Lewis Hamilton (a quien supuestamente iba a conocer), cuando vio a ese chico de sonrisa tímida con rizos desordenados, enfundado en su traje de McLaren.
-¿Quién es él? -preguntó Timothée, con los ojos brillando.
-Lando Norris -respondió un mecánico, entre risas-. Nuestro golden boy.
Y así comenzó la locura.
Desde ese día, Timothée se convirtió en el fan número uno de Lando. Lo seguía a todos los Grandes Premios que podía, siempre con una gorra de McLaren mal puesta, gritando como adolescente en su primer concierto cada vez que Lando salía a pista:
-¡VAMOS, LANDOOOO! ¡ERES ARTE, BRO!
Los demás pilotos estaban... impactados.
-¿Ese es Timothée Chalamet o un tifosi con exceso de azúcar? -murmuró Charles Leclerc.
-Nunca pensé ver a un actor de Hollywood gritar "Vamos, mi rey" a Lando Norris. -dijo Max Verstappen, con una ceja levantada.
-¡Y lleva una pancarta que dice "Lando, adoptame"! -añadió Oscar Piastri, entre risas.