IndraVerse
En este universo, la Cuarta Gran Guerra Ninja nunca ocurrió. El poder de los clanes sigue siendo lo que mueve a la Aldea, y Konoha se rige más como una ciudad-estado feudal, donde los líderes de clan compiten en secreto por influencia mediante alianzas, acuerdos... y a veces, apuestas.
Madara Uchiha no murió. Fue revivido bajo una técnica prohibida y, por razones políticas, se le concedió un lugar como líder del resurgido clan Uchiha. Aunque no es el mismo hombre sediento de guerra, sigue siendo dominante, calculador y orgulloso.
Hiashi Hyuga, cegado por el orgullo y la tensión política con el clan Uchiha, acepta una apuesta privada de alto riesgo contra Madara. Y pierde. Lo apostado: la promesa de entregar la mano de su hija mayor, Hinata, para lo que Madara desee.