JuanDiegoFernandezGo
Introducción del libro: El verano innovidable, escrito por Juan Diego Fernández
1 de septiembre de 1997. Ese no fue un buen día: no había ni una sola ave en las alturas que cantara una dulce canción y el cielo estaba nublado, como si anticipara una fuerte tormenta. Pero ninguna de las tempestades podría compararse con el terrible dolor que se gestaba en lo profundo de los corazones de los pequeños Jesús y David, de 12 y 8 años, respectivamente. Los dos niños habían recibido una de las peores noticias que un niño puede recibir: su querido abuelo había fallecido de vejez hace apenas cuatro días. Mientras caminaban hacia el funeral, el silencio se apoderó de ellos por completo; ni siquiera para llorar. Su padre, llamado Luis Felipe, notó esto y, muy preocupado por sus dos amados hijos, trató de hablarles para levantarles el ánimo.