lowTide_won
El bosque no tenía nombre. O tal vez sí... Pero ya nadie lo recordaba. Solo él, que iba cada tarde con un cuaderno en blanco, su violonchelo, una partitura en mano y la esperanza rota. Sabía que ese lugar respiraba. Que entre sus árboles dormían cosas que el mundo ya había olvidado: cartas que no llegaron,promesas que se quebraron, nombres que se amaron y luego desaparecieron.
Fue allí donde la vio por primera vez.
Sentada en la raíz de un árbol muerto, con una partitura en la mano y su violin recostado.
El no sabía su nombre.
Y ella... Tampoco el suyo