Las peculiares botas amarillas de Sergio resultan dañadas tras su accidente. Max, con todos sus sentimientos hacia el mexicano y tratando de sumar esfuerzos para enamorarlo, decide darle las suyas y estar descalzo con tal de que el amor de su vida no lo esté.
»todo es ficción
La situación era demasiado graciosa, sobre todo porque Checo, en su desconcierto habitual, no comprendía que no era él quien causaba la furia de Max, sino todos los demás que se acercaban demasiado.