ruffoevora
Victoria y César se desearon antes de aprender a amarse... y se perdieron cuando más se necesitaban.
Veinte años después, el destino los enfrenta otra vez: más maduros, más rotos y peligrosamente incapaces de resistirse.
Entre reproches, recuerdos y una atracción que nunca murió, volverán a tocarse donde más duele: en la piel y en el pasado.
Porque hay amores que no se olvidan... se contienen.
Y cuando finalmente se desatan, ya no existe nada que pueda separarlos.
Después de nosotros, el amor dejó de ser inocente.