alfita_yng
Cuando el audaz Sunghoon regresa al pueblo tras terminar la universidad, se reencuentra con Sunoo, a quien recuerda como el niño dulce, hijo del panadero, siempre rodeado del olor a pan recién hecho. Pero ese niño ya no existe, y Sunghoon lo nota de inmediato.
Al mismo tiempo, está Riki, el romántico, que nunca se fue: creció entre las mismas calles, acompañó a Sunoo con paciencia, y pasó los años cortejando con esperanza de ser notado.
Sunoo debe elegir entre la audacia de quien vuelve y el romanticismo de quien se quedó, porque no es capaz de tener corazón de hacienda, ¿verdad?