chaly708
El último acorde se desvaneció, dejando tras de sí un silencio sepulcral que resonó en cada rincón de la fortaleza Theerapanyakul y más allá. Kim, el alma musical de la familia, se ha ido, y con él, una melodía que jamás volverá a interpretarse. Kinn, el segundo hermano mayor, cuya fachada de acero comienza a agrietarse bajo el peso de la pérdida, se enfrenta a un futuro donde la risa traviesa de su hermano ya no llenará los pasillos. Khun el primer hermano mayor, con su corazón excéntrico ahora inexplicablemente quieto, se aferra a los recuerdos de las melodías compartidas, buscando en vano una nota familiar en el silencio. Para Chay, su primer amor, el mundo se ha detenido; la música que una vez los unió ahora es un recordatorio doloroso de un futuro truncado. Incluso en la mansión secundaria, la noticia golpea con fuerza: Vegas, el primo astuto, revela una vulnerabilidad inesperada, mientras Macao, usualmente despreocupado, se enfrenta a la realidad sombría de una ausencia permanente. Unidos por el lazo de la sangre y el amor perdido, todos lloran la melodía silenciada de Kim. En este vacío donde la música se apaga, ¿podrán encontrar consuelo en el eco de los recuerdos, o el dolor de su ausencia los consumirá en la oscuridad?