VeronicaMtz2345
Todo el mundo habla de los seis Ferraris negros que JOP acaba de comprar. Seis. Alineados en su cochera como trofeos.
Pero nadie habla de la séptima pieza: una llave roja, llena de brillitos de colores mal pegados.
Kima, Adalis y Juanito la decoraron sin permiso. Y ahora Jesús no quiere quitarle ni uno.
Esa tarde, el plan es simple: sacar los seis Ferraris a pasear. Jesús manejará uno con Kimberly de copiloto grabándolo todo. Moisés manejará otro con Fer a su lado, entre gritos y risas. Los otros cuatro los lleva el equipo.
Los niños se quedan en casa con la niñera, viendo desde el balcón cómo su papá se va en el carro que ellos sienten que también es suyo.
Porque al final, no son seis Ferraris. Es una familia intentando no perder lo tierno entre tanto ruido.