Jaqueneli
Él aprendió a desconfiar del calor.
Ella nunca tuvo miedo de acercarse.
En pleno invierno, cuando las luces navideñas parecen prometer más de lo que cumplen, dos mundos opuestos chocan. Él es frío, reservado, acostumbrado a sobrevivir detrás de muros invisibles. Ella es atrevida, coqueta, demasiado viva como para aceptar la distancia sin intentar romperla.
Entre miradas que desafían, palabras que hieren y gestos que abrigan, el frío comienza a perder terreno. Porque no todo el hielo está hecho para durar. Y no todo el calor quema.
A veces, basta con que alguien se quede.
A veces, el invierno no alcanza para apagar lo que empieza a encenderse.