noisyboy_offi
Dicen que en Colima hubo una chica llamada Jennifer.
Dicen que la amó un chico llamado Justin.
Y dicen que juntos iniciaron una historia que jamás debió contarse.
Lo que comenzó como un amor intenso se convirtió en un pacto sellado con sangre. Entre callejones oscuros, cadáveres y susurros de venganza, Jennifer pasó de ser una joven cualquiera a transformarse en una leyenda viviente, un nombre prohibido que se repite en voz baja como si fuera una creepypasta real.
¿Fue una víctima del destino o la dueña de su propia oscuridad?
Solo una cosa es cierta: el miedo tiene un nombre... y el suyo es Jennifer.