aguscastro12
¡Que quede muy en claro!, ¡yo no quería enamorarme!
¡Él empezó! Siendo encantador y toda la pavada. Yo no tenía ningún inconveniente con mi vida, era perfecta, hasta que el llego pavoneándose, con sus estúpidos (y encantadores) ojos grises, decidido a enamorarme, y yo, como tonta, entré en su estúpido juego. Yo era normal (relativamente normal), y de pronto… ¡PUM! Aparece este tipo y lo complica todo. Antes de Daniel, yo era una chica feliz, contenta con sentir una emoción a la vez, si me hubieran avisado que iba a sentir un torbellino de sentimientos por cada pensamiento que se le pasa por la cabeza no me hubiera enamorado. El amor es estúpido. Ahora ya no escribo sobre atardeceres y lluvias, ahora escribo sobre ojos grises y corazones rotos. Yo sabía que el chico era un rompecorazones, pero el traicionaba después de dos días, no después de tres meses de decirme que me quería. Mierda. Me volví totalmente loca (más de lo normal).
La verdad es que la historia es bastante complicada, (demasiado complicada en mi opinión) pero, si tienen el cerebro para comprender mis emociones (emociones complicadas), sigue leyendo.