SoyEzeXD
20 años pasaron desde que todo comenzó.
Ash Ketchum se convirtió en el Monarca Mundial tras una batalla que todos recuerdan con admiración.
La confrontación final contra Eternatus en su forma Eternamax no solo decidió el título más alto del planeta, sino que liberó una onda de energía pura y luminosa que recorrió cada rincón del mundo.
La llamaron La Gran Convergencia.
Fue un regalo.
La energía trajo consigo un cambio maravilloso: algunos Pokémon comenzaron a transformarse.
Sus cuerpos se volvieron más ágiles, adoptaron posturas erguidas, ganaron manos capaces de abrazar, crear y sostener.
Sus voces aprendieron a tejer palabras, sus mentes se abrieron a sueños más grandes, a risas compartidas, a la posibilidad de caminar al lado de los humanos como iguales.
La Fundación Aether lo llamó Evolución Armónica.
Un paso natural, hermoso, hacia una convivencia más profunda.
Un milagro que demostraba que humanos y Pokémon siempre estuvieron destinados a entenderse mejor.
La sociedad lo celebró.
En las calles se veían sonrisas, carteles de bienvenida, programas educativos.
"¡Bienvenidos al futuro juntos!"
"Una nueva era de amistad verdadera."
Los Pokémon antropomórficos eran admirados, invitados a escuelas, a competencias, a hogares.
Se les veía como símbolo de progreso, de unidad, de esperanza.
Y en una isla remota al norte de Alola, rodeada de aguas cristalinas y cielos infinitos, se levantó la Academia Pokémon de Élite "Aether Crown".
Un lugar luminoso donde los Pokémon antropomórficos aprenderían a brillar con su nueva forma.
Donde se entrenarían para ser más fuertes, más sabios, más libres.
Donde se les enseñaría que el mundo era suyo también...
(Esta historia no tiene fines comerciales y no pretende reemplazar, modificar ni apropiarse del material original. Todos los personajes, conceptos y marcas relacionadas con Pokémon pertenecen a The Pokémon Company, Nintendo y sus respectivos autores.)