Dean no está intrigado en absoluto por su misterioso vecino, el detective Novak. Ni siquiera después de haber sido salvado una noche por él y descubrir que el tipo es el hombre más atractivo del mundo.
Dean jamás se había sentido así. Desde que conoció a Castiel en aquél granero, no puede quitarlo de su cabeza. La sola presencia del ángel lo paraliza y lo hace actuar como un idiota. ¿A caso es obsesión? ¿O Amor?