milaydy790
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- Capítulos 2
Después de todo el caos provocado por el último Exterminio, el hotel había sido restaurado como si jamás hubiese sido tocado por la masacre. Las paredes brillaban, los pasillos estaban impecables... pero el silencio aún olía a ceniza.
Fue entonces cuando, sin previo aviso, Lucifer abrió la puerta de la habitación del botones. Allí encontró a Alastor frente al espejo, con un vaso de whisky en la mano, mientras pasaba los dedos por la herida que Adán le había dejado. Una herida angelical, imposible de curar sin poder celestial.
Lucifer frunció el ceño.
-Esa herida... -murmuró-. No deberías poder tratarla.
Alastor soltó una suave risa, casi burlona.
-No se preocupe, su alteza. -Tomó otro sorbo y siguió observándose en el espejo-. No es de su incumbencia. Yo mismo la coseré y la cerraré a mi modo. No necesito intervención divina.
Aquella seguridad solo irritó más al Rey.
-Sabes perfectamente que eso es imposible.
-Imposible para muchos -corrigió Alastor con una sonrisa afilada-. Pero resulta que ahora tengo... facilidades. Digamos que ya arreglé ese asunto con su encantadora hija.
El gesto de Lucifer cambió en un segundo. Su voz se volvió gélida.
-¿Qué trato hiciste con Charlie?
Alastor, sin perder la sonrisa, giró para mirarlo de frente.
-Un acuerdo pequeño, nada que debería inquietarlo... a menos que a usted sí le importe.
Eso fue suficiente para desatar la tensión. Lucifer exigió que anulara el trato, pero Alastor ya sabía cómo jugar el juego. Palabras medidas, amenazas suaves y sonrisas peligrosas terminaron llevando a ambos a un nuevo contrato. Un trato directo entre ellos dos, sellado en silencio, con consecuencias que solo el infierno sabría pagar.
Desde aquella noche comenzaron sus reuniones secretas. Cada madrugada se encontraban en un rincón del inframundo donde aún podían verse estrellas. Allí hablaban con ironía, se retaban con dobles intenciones, compartían whisky...
y ocultaban sentimientos que n