Yashikoma
En el crepúsculo entre la oscuridad de la noche y la luz del nuevo día, se despliega un espectáculo de transformación, el amanecer, con su llegada pausada pero imparable, borra las sombras de la noche y se alza de forma majestuosa en el norte. Mientras Noche envuelve todo en frío y oscuridad, el amanecer trae consigo un calor reconfortante que va despejando las penumbras y anunciando un nuevo comienzo.
En ese momento tan mágico, se revela la promesa de un nuevo inicio. Las horas más oscuras del pasado se desvanecen lentamente, conllevando los recuerdos malos y las experiencias amargas al olvido.