Escritora_K4OS
El mayor festival de 𝗜𝗱𝗼𝗹𝘀 del año reúne a 𝗞𝟒𝗢𝗦 y 𝗛𝘂𝗻𝘁𝗿𝗶𝘅 como los actos principales. Lo que debería ser una noche de gloria se convierte en un campo de batalla cuando un rumor se filtra en redes: una de las bandas habría robado la coreografía y el sample principal del nuevo single de la otra. Las cámaras captan miradas filosas, sonrisas tensas y gestos calculados en cada ensayo.
El backstage es pura electricidad. Empujones, acusaciones y micrófonos caídos al suelo anuncian que la guerra ha empezado antes del show. Cuando por error -o quizá por provocación- ambas suben al escenario al mismo tiempo, el concierto se transforma en un duelo abierto: pasos de baile que se cruzan como ataques, riffs y beats subidos a propósito para tapar el sonido rival, y un público dividido que grita por su favorita.
La tensión crece hasta que las coreografías se rompen y la pelea deja de ser simbólica: cables arrancados, botellas volando y cámaras que no dejan de grabar. En ese caos, K4OS y Huntrix ya no luchan por un premio, sino por orgullo, reputación... 𝘆 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼 𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝗻𝗱𝗮 𝗺á𝘀 𝘁𝗲𝗺𝗶𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝗱𝘂𝘀𝘁𝗿𝗶𝗮.